Si, tu madre, y la mía también. Nuestra Madre Tierra hace rato viene dando claras señales de incomodidad. Y creo que razones no le faltan.
Hace unos días escuchaba la noticia, en Brasil se construirá una nueva represa hidroeléctrica en pleno Amazonas. Estará entre las tres más grandes del mundo y ya se prevén unos 800 millones de dólares para reparar el daño medio ambiental inevitable que se producirá. Es claro que desaparecerán ecosistemas enteros con todo lo que llevan dentro. Muchos indígenas que aun quieren vivir a su modo protestan. ¿Qué crees que pase con ellos? Lamentablemente esa película ya la vimos…
Esta represa es apenas la primera de varias decenas que se proponen construir en el hermano país.
Pero luego la otra cara de la moneda. San Pablo vive la pesadilla de 44 días de lluvia permanente. Inundaciones terribles, decenas de muertos y en suma, mucho dolor. ¿Tendrán estas lluvias algo que ver con la depredación ya realizada? Yo creo que si. Pero no soy un experto meteorólogo de modo que mi palabra no tiene valor. Y si lo fuera aun así sospecho que no me escucharían. Es que no han faltado las voces de alerta, han faltado si, oídos receptivos para escuchar el mensaje: este estilo de vida depredador no es sostenible…
Cito estas noticias de Brasil porque me son frescas. Creo que todo país tiene su responsabilidad en esta historia. Hace poco veía noticias del Chaco Argentino. Donde antes medraban hermosos árboles centenarios hoy campea la soja a modo de monocultivo. Te ahorro las fotos por respeto a tu sensibilidad, pero las consecuencias son simplemente nefastas. No solo el desierto que avanza, sino la miseria humana en su mas cruda expresión. Sin duda algo anda mal.
Parece que nos cuesta comprender lo más básico. Este hermoso planeta azul donde vivimos es nuestra casa, nuestra nave espacial donde estamos de viaje. Si lo destruimos estamos fritos.
Hoy enfrentamos el cambio climático como un hecho manifiesto, ya no se trata de las teorías alarmistas de los “escandalosos” de siempre. Son hechos concretos claros y definitivos los que nos interpelan. Es el deshielo del Ártico, las sequías e inundaciones que se reparten por todo el planeta mientras las especies desaparecen al mismo tiempo que lo hacen sus ecosistemas.
POR UN PUÑADO DE DOLARES
Bueno, tal vez se trate de algo más que de un puñado. Millones de millones. Pero, ¿cuanto vale un glaciar?, ¿cuanto una selva?, ¿cuanto cuesta un océano cargado de vida? Te lo pongo al revés: si nada de eso existiera, ¿con cuanto dinero harías que fuera posible? No importa cuando dinero tengas, no puedes comprar un “planeta azul” en tu centro comercial.
La reciente Cumbre Climática fue bochornosa. Ni siquiera se logran acuerdos para mitigar la caída, que no el avance, de la ola destructiva. Un mal entendido concepto de la economía campea por doquier y todo se vende. Este es el signo de nuestros tiempos.
NO TODO ES CULPA NUESTRA
Si, esto hay que decirlo también. Estamos en ciertos tiempos y parece que a tono con nuestra desidia otros fenómenos cósmicos se manifiestan o se manifestaran. Cambios de los ejes magnéticos y alteración del ritmo de las manchas solares son solo algunos ejemplos.
Es como si la Tierra tuviera sus biorritmos, y en esta hora tocan tiempos de cambio. Mira por ejemplo este extraño comportamiento reportado en las abejas.
De todos modos quiero decirte que me siento muy lejos de posturas apocalípticas, como la de un señor quien –muy seguro de si- hace unos días anunció por la radio, citando la Biblia como fuente, que el mundo se acabaría el 21 de Octubre del 2011. Creo si, que estamos en medio de tremendos cambios a nivel global y que el nuevo orden que nacerá del caos será algo para celebrar.
¿Y QUE QUIERES QUE HAGA?
Ya te conté como en Vilcabamba, una suerte de paraíso ecuatoriano perdido en la cordillera ecuatoriana, viven un creciente número de extranjeros. Gringos le llaman los locales. Conozco a muchos que comprendiendo y sintiendo los cambios por venir buscan refugio en lugares estratégicos. Pasa en mi país donde cada vez se radican más europeos en zonas especiales.
Otros tienen otra estrategia. Simplemente se desentienden del asunto. Ojos que no ven corazón que no siente, dice el viejo proverbio.
Y es claro. Ni tú ni yo estamos desmontando selvas ni erradicando especies, al menos eso espero
. “Que hacer” resulta entonces una pregunta cuya respuesta aparece negada desde el vamos. Entonces la negación proporciona un cierto alivio.
Pero quiero proponerte un enfoque distinto cambiando la pregunta. No se trata de “que hacer”, se trata de “quien Ser”…
Tú, yo y todos los demás estamos unidos por la conciencia, vivimos en un mar de conciencia, en una mente común a la que todos afectamos y nos afecta. Toda la vida tiene conciencia. Estamos en red. Formamos un Sistema, y la forma más fácil de afectar un sistema es afectar una de sus partes. En este caso, tú mismo.
Si tú cambias lanzas una nueva información al ambiente, afectas a otros, tal como otros te afectan a ti. Es necesario aprender a pensar por si mismos, a sostener la atención conciente y voluntariamente en un nuevo orden de cosas.
Es claro que también hay que actuar, o a veces dejar de hacerlo, pero todo esto es un resultado, la acción es resultado siempre de un estado interior. Por eso es necesario primero tener el estado apropiado.
DIEZ MIL AÑOS EN EL FUTURO. UN EJERCICIO TRANSFORMADOR.
¿Y cual es ese nuevo estado de conciencia? Imagina una nueva humanidad, tal vez miles de años en el futuro, digamos 10.000. ¿Como sería? Detente unos instantes y piensa en la humanidad mas avanzada que puedas concebir. Piensa, cuando lo tengas, entonces se ahora ese ser, ese que vive en el futuro que concibes.
Yo creo que ese ser del futuro amará a su planeta azul. Amará sus desiertos y sus mares. Amar es cuidar y proteger. Por eso se deleitará con todas sus criaturas y paisajes. Creo que ese ser tiene profundo respeto por la vida, fundamentalmente porque se respeta a si mismo. En suma, vive en Armonía y plenitud.
Creo que el hombre del futuro será científico en su análisis y un poeta en su manera de sentir. Lo veo profundamente espiritual, porque entiende que todo lo existente descansa en fuerzas invisibles. Finalmente, las causas de los desatinos de hoy no son más que errores del entendimiento, formas de pensar profundamente equivocadas, o sea, causas invisibles produciendo resultados visibles.
Siento que ese ser se da cuenta de que la vida es milagro para celebrar y no una mercancía para traficar. No siente que la tierra le pertenece, mas bien, el pertenece a la tierra.
Diría más, pero esto solo tiene gracia si tu respondes a esta pregunta y empiezas a sumar para una nueva era. Este es un tiempo de definiciones e intuyo que la tibieza no es algo deseable. El contraste es muy fuerte. Dos caminos muy distintos se abren ante nosotros. Es hora de decidir en que mundo queremos vivir y quienes queremos ser. Levanta entonces tus vibraciones hasta el infinito mismo, es ahora el tiempo de hacerlo. Tu Madre te necesita.
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