
Armonía con Todo
Escribe: Elbio Finozzi Zana
Un tema como el de la meditación tiene muchas facetas interesantes a tratar. En esta ocasión ofrecemos siete reflexiones que esperamos sirvan a todos aquellos que meditan o piensan hacerlo en algún momento.
1- Hay que distinguir entre las cosas que pueden enseñarse y las que deben ser aprendidas. Nadie puede enseñarnos a meditar, si mostrarnos alguna técnica o darnos orientación, pero finalmente uno queda consigo mismo y debe aprender el arte mediante el clásico proceso de ensayo y error. Se aprende practicando, intentando una y otra vez hasta que empecemos a ver la luz. Es semejante al andar en bicicleta. Si uno no sabe puede recibir consejos, leer manuales e intentar todo lo necesario, pero finalmente debe practicar e intentar sabiendo que al principio “fracasará”. Pero con la convicción de que la práctica y la perseverancia le dará el éxito.
2- La meditación es un estado natural, no una artificiosa postura. Hay que repetirlo hasta que se comprenda: meditación es un estado de conciencia, uno muy natural que hemos perdido y podemos recuperar. No se confunda la técnica con el resultado. Un meditador podría usar un mantra budista o un ejercicio respiratorio, podría meditar sentado en posición de loto o parado, el resultado será el mismo, un estado particular de la conciencia que llamamos estado meditativo.

Sala de Meditación en Tokio
3- El estado meditativo se caracteriza por una exaltación de la Atención, por un flujo constante e interrumpido de atención. Aunque el cuerpo experimenta un profundo relax, este no debe ser confundido con el estado de sueño. Dormir y meditar son por cierto cosas muy distintas. En ocasiones hemos visto practicantes que caen en una suerte de “dormitación”, mas si analizamos el estado de conciencia veremos que es difuso, impreciso, vago, incoherente, lo opuesto del estado meditativo. Cierto grado de sueño es bueno y deseable, pero sueño del cuerpo, no de la conciencia.
4- En gran medida por influjo de las costumbres de la llamada New Age (Nueva Era), meditar aparece asociado con inciensos, música de cierto tipo, ambientes especialmente dispuestos y toda una serie de “accesorios” que antes de poco devienen mas importantes que su razón de ser. En rigor uno no necesita ninguna de estas cosas para meditar. Ninguna!. Meditar es un estado de conciencia. Cuanto antes aprendamos a andar sin muletas tanto mejor. No esta nada mal ambientar con aquellas cosas que predisponen una practica de meditación. Pero que esta ambientación sea un medio, nunca un fin.
5- También hemos visto la tendencia a las “meditaciones dirigidas”. Un instructor dice que ha de sentirse, verse y experimentarse. Mucha gente agradece este apoyo porque sola simplemente se pierde en el laberinto de su mente. Para este tipo de persona tener una apoyatura de tal tipo resulta positivo. Sin embargo sugiero que ahora miremos a los atletas de la meditación, miremos al Oriente místico y veamos si Lamas Tibetanos, Monjes Zen o Adeptos Taoístas en algún momento hacen algo semejante… Pues no, simplemente no. La iluminación es siempre y en todos los casos una resultante del trabajo personal. Apoyarse en guías externas es perder el tiempo en autoengaños. Tarde o temprano deberemos vérnoslas con nuestra propia mente y el caos en que el abandono la ha sumido. Esta es por definición una tarea personal. De manera que si un instructor se ofrece a guiarnos en nuestras prácticas, tal gestión ha de ser provisoria, y paso previo a dejarnos trabajando de manera autónoma. Caso contrario estamos ante un instructor no calificado.
6- Meditar trae felicidad. Así de simple, llegado cierto punto se experimenta el éxtasis o si no hay algo mal hecho. De ninguna manera ha de sentirse como una carga o un trabajo la tarea de meditar. Si lo sentimos así es simplemente porque nos falta experimentar un elemento que hará de la hora de meditación la preferida de todas. Me refiero al Éxtasis, al indefinible júbilo de ser, alegría que irradia del propio ser interior profundo, incondicionada y perfecta.
7- He visto como se promueve la meditación como recurso para combatir el estrés y favorecer la relajación. Es cierto que sirve a estos fines, y muy efectivamente además. Pero relacionar la meditación con los mismos es simplemente desconocer la naturaleza esencial de la misma. La meditación es la reconexión con la fuente, con la nuestra naturaleza original espiritual, eterna y perfecta. Es evidente que en la medida que esa reconexión se torna cada vez más firme y real esto se refleja en todos los órdenes de la vida. Se reducirá o desaparecerá el estrés y sus síntomas asociados, pero esto es solo un efecto secundario. Lo más importante es el reencuentro con lo mejor de nosotros mismos. La meditación es el camino hacia la iluminación interior.
Elbio Finozzi Zana
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Hola, intente suscribirme a la pagina porque me parece muy interesante, pero no puedo. Porque? Gracias.
Hola Celeste!
a ti al resto de los amigos que han manifestado lo mismo les cuento que estamos con problemas tècnicos con la suscripción.
Estamos trabajando para resolverlo cuanto antes. Las disculpas del caso. Saludos cordiales. Elbio Finozzi
¡Excelente! Tengo desde hace algún tiempo la inquietud sì la meditación es exclusivamente para combatir el Stress o hay algo más. Este artìculo, de manera muy sencilla, me aclara que lo màs importante es la reconexiòn con la fuente y lo demás nos llega por añadidura.
¡Muchas gracias!
Rosa Duggan
Hola Rosa!, justamente ayer hablamos con amigos comentando lo que mencionas: la meditacion para combatir el estrés!!! Para mi esto es un disparate total. Es claro que el estres desaparece y vienen toda una serie de beneficios sico-fisicos largos de enumerar, pero son efectos secundarios. La meditacion es una via hacia el despertar y la liberación, en una forma que no lo podemos siquiera imaginar, tan solo nos queda hacer el camino. A los amigos que nunca han meditado los invito a empezar pronto. Los beneficios son demasiados como para ignorarlos. Saludos, Elbio
Yo lo he intentado en varias ocasiones pero nunca he conseguido que cuajara. El principal problema no es el que la mente deribe hace todo lo que le venga a mano, el problema es más que nada postural, porque tengo todos los músculos en tensión y no estoy cómodo en ninguna postura. Incluso he probado acostado, pero entonces hay el peligro de dormirse. Es por eso que ando buscando alguna sugerencia, sobre la postura. Por ejemplo, se habla de estarse quieto, pero ahí viene el problema, todo el cuerpo se rebela, y no me quedó nunca claro si perder esa “quietud postural” es negativo, y como pienso que si, pues termino dejando la meditación. Ahora hace ya unos cinco años que no he vuelto a meditar, es decir, a intentar meditar, pero siento que tengo que hacer algo conmigo porque no tengo paz y vivo en una constante guerra.
Saludos
Narbo
La meditación es ser, es la mente la que trata de meditar. Hay una meditación que surge espontáneamente en las cosas que realmente nos interesan, creo que esa es una buena clave. Saludos
Reconocer nuestra propia nadidad es condiciòn esencial para iniciar la labor de la Meditaciòn.
Asì como no conviene ser malos, tampoco conviene ser buenos porque son extremos de la balanza; lo que se trata es de ser Justos o sea estar en EQUILIBRIO.
Fraternal saludo,
V. MAJATMA EL-MIR