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4.-
MENG – LA NECEDAD JUVENIL EL JUICIO: "La
locura juvenil triunfa. No hay que pedir ayuda al joven inexperto. El debe
buscar mi ayuda. En el primer oráculo lo pondré al corriente. Si él pregunta dos o tres
veces, importuna. Si importuna, no le daré información. La perseverancia rinde". En
la juventud la locura, la inexperiencia, no es un peligro. Se puede triunfar
a pesar de ella, siempre
que se encuentre un maestro experimentado y se mantenga una actitud correcta
a su respecto. Esto significa, en primer lugar, que el joven debe estar
muy consciente de su falta de experiencia y respetar a su maestro. Sin esta modestia y este
interés, no puede garantizarse que tenga la receptividad necesaria que se expresa solamente en su
respetuosa atención al maestro. Por
ello, éste debe esperar ser llamado en lugar de ofrecerse. Sólo de esta
manera la instrucción puede llegar en la época y el modo correctos. El maestro
contesta la pregunta de su pupilo que debe ser aceptada tan clara y definitivamente como la de un
oráculo; como una llave para las resoluciones de las dudas y base de
decisión. Si se le plantean preguntas poco inteligentes o que demuestren desconfianza, sólo molestará al maestro. Debe ignorarlas
en silencio, tal como lo hace el oráculo. Sólo con enorme perseverancia se asegura el triunfo. LA IMAGEN: "Un
manantial al pie de la montaña: imagen de la juventud. El hombre superior
cultiva su carácter por la escrupulosidad en todo lo que hace". Un
manantial corre y escapa de la estagnación moviéndose, llenando los huecos y
limando los obstáculos que encuentra en su trayecto. En la misma forma el
carácter se desarrolla no esquivando los obstáculos, sino sabiéndolos vencer. LAS LINEAS: Seis en la base significa:
"Para hacer que se desarrolle un niño es necesaria la disciplina. Hay
que sacar los grilletes. Seguir en ese camino acarrea humillación”. La
ley es el comienzo de la educación. La juventud en su inexperiencia se
encuentra inclinada a tomar todo con despreocupación. Hay que mostrarle la seriedad
de la vida. Un poco de control a través de la disciplina es bueno. El que juega con la vida nunca
llega a nada. La disciplina no debe degenerar en tiranía, que tiene un efecto humillante y estropea las
facultades del hombre. Nueve en el segundo lugar
significa: "Soportar a los inexpertos con dulzura trae buena fortuna.
Saber como tomar a una mujer, trae buena fortuna. El hijo es capaz de tornar
a su cargo la familia". Estas
líneas pintan a un hombre que no tiene poder externo pero que posee fuerza
suficiente para asumir sus responsabilidades. Tiene la fuerza y
superioridad del que es capaz de tolerar con dulzura los defectos de la inexperiencia humana. Tiene la misma
actitud con la mujer, el sexo más débil. La combinación de estas cualidades lo capacita
para tomar la responsabilidad de dirigir un amplio grupo social con éxito real. Seis en el tercer lugar significa:
"No tomar a una doncella cuando ella ya vio a un hombre de bronce. Dejarlo tomar posesión de ella. No poner obstáculos". Un
hombre débil, sin experiencia, pugnando por surgir, fácilmente pierde su
individualidad cuando trata e imitar a un individuo que ocupa una posición más
elevada. Es como una muchacha tratando de destacarse cuando encuentra a un hombre fuerte. Una aproximación
servil no debe ser estimulada, resulta mala para joven y maestro. Una muchacha gana en
dignidad cuando es cortejada. No es bueno aceptar cualquier cosa que se ofrezca. Seis en el cuarto lugar significa:
"Complicarse con un loco (inexperto) trae humillación". Para
los jóvenes inexpertos, una de sus entretenciones preferidas es lanzarse en
imaginaciones vacías. Los más obstinados persisten y lo más seguro es que la
humillación los persiga. A menudo el
maestro, cuanto se encuentra enfrentado a tanta obstinación juvenil, no tiene
otro recurso que dejar
entregado al obstinado al curso de los acontecimientos, no pudiendo protegerlo
de la humillación que resultará. A menudo es la única manera de salvarlo. Seis en el quinto lugar significa:
"La inexperiencia similar a la de los niños trae buena fortuna". Una
persona inexperta que sigue las instrucciones de la misma manera que los
niños está en la senda
correcta; el hombre que es capaz de subordinarse a la autoridad del maestro
debe ser ayudado. Nueve en la cima significa:
"Castigar la locura no impide a nadie cometer transgresiones. Lo único benéfico es prevenirlas". En
algunas ocasiones un loco incorregible debe ser castigado, pero nunca el
castigo debe imponerse con enojo; su objetivo fundamental es impedir los excesos
injustificados. El castigo no es nunca un fin en sí mismo sino un medio de restablecer el orden. Esto se
aplica no sólo a las personas sino también en el caso de las medidas que toma un
gobierno respecto a su pueblo. La intervención
gubernamental debe ser siempre preventiva y tender a la manutención de la seguridad pública y la paz. |
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Los gráficos de los Hexagramas son una gentileza de http://graphics.elysiumgates.com/ |