Hoy vamos a seguir explorando las presuposiciones de la PNL. Esa hermosa disciplina dedicada al estudio y modelado de la excelencia. Toca turno ahora a esta que dice:
“Todo comportamiento tiene una intención positiva: toda conducta tiene como objetivo conseguir algún beneficio.”
Tanto en la práctica terapéutica como en mi vida personal esta presuposición ha significado toda una diferencia. Existe la tendencia a censurar o reprimir aquellas conductas que nos generan dolor. De este modo solo se perpetúa el conflicto interno. Sin embargo si uno presupone que TODA conducta tiene una intención positiva, inmediatamente se siente afín a aceptarse a si mismo y este es el primer paso necesario para lograr congruencia y unidad en nuestro estado de conciencia.
La Intención es la fuerza primera que comanda en nuestro mundo interior. Sabemos que los recursos disponibles se alinean detrás de una intención clara y poderosa. Es el primer paso en todo trabajo de transformación. O si hablamos de la Ley de Atracción, esta inicia justamente con la Intención. Pero sucede muchas veces que esa intención queda enfrentada con otras, a esas las llamamos contra-intenciones. Esta es justamente la explicación de porqué muchas cosas que nos proponemos se logran muy rápidamente, en tanto otras parecen no llegar nunca. Cuando algo no funciona la razón es simple: existen intenciones en contra de lo que deseamos. Queremos y no queremos. Pedimos y rechazamos. Todo a la vez.
Veamos una historia. Una señora es dejada por su marido. En medio de fuertes crisis comienza a aceptar su nueva realidad. Vive una situación altamente indigna y se propone rehacer su vida. Es inteligente y se da cuenta de cómo son las cosas de modo que decide cortar con cierta situación que incluso la esta devastando físicamente.
Sin embargo una y otra vez termina reincidiendo en una conducta que la perjudica a ella y a sus hijos. Acepta la presencia parcial e interesada de ex marido. Pasado un tiempo y tras una crisis se propone nuevamente rehacer su vida. Se condena a si misma por “ser débil” y aceptar lo inaceptable. Esta automortificación la sume en la rabia para consigo misma. ¿Qué me pasa?, se pregunta. Quiere y no quiere a la vez.
¿Qué esta pasando? Simplemente tiene intenciones encontradas. Una parte de ella quiere ir por un camino, pero otras partes dentro de si parecen insistir en una línea de acción que todos los hechos muestran como inviable.
Este es un tema muy importante. Cuando tenemos una clara Intención y todo nuestro ser y presencia esta alineado con ella, el éxito es inevitable. Pero si hay contra intenciones, nuestras fuerzas estas divididas y en conflicto. Y reino dividido es reino vencido…
Es aquí cuando esta presuposición de la PNL se muestra como muy valiosa. Considerar que toda intención tiene una intencionalidad positiva nos pone en paz con nosotros mismos. Entonces nos acercamos a nuestras intenciones de manera amable para tratar de comprender la buena razón que las anima.
Prueba en pensar de esta manera: ¿Qué intención positiva tiene esta conducta que me perturba? Cuando supones que hay algo bueno, una fuerza que quiere algo positivo dentro de ti, entonces el acercamiento es distinto. En PNL damos a esa parte una nueva forma de funcionar, mas sabiduría y opciones, de modo que cumpla sus objetivos y la vez se sume a la nueva intención que ahora comanda nuestra vida. Esto genera una alineación de todos los recursos e incrementa sustancialmente el poder personal.
En el caso de la señora de nuestro ejemplo, una parte de ella intentaba preservar a su familia de la desintegración, quería evitar además un fuerte sentimiento de desvalorización que como mujer se adjudicaba. Una parte de ella quería salvar su antiguo mundo como fuera. Una vez unificadas sus intenciones pudo entrar en una etapa creativa y transformar su vida para bien. Esto no hubiese sido posible sin reconocer el aspecto positivo de cada una de sus intenciones. Positivo quiere decir que tiende a la protección del individuo, a su bienestar en sentido integral.
Alinear las intenciones es como acomodar los caballos que tiran de un carro. En tanto unos tiren para un lado y otros para otro no hay manera de tener un avance significativo. Una gran paz se experimenta cuando por fin todas las partes de nuestro Ser logran unificarse en unidad. Pero para empezar esa unificación del “reino interior” es imprescindible reconocer en cada una de nuestras intenciones, una fuerza que lucha por algo que considera bueno y postivo.
Elbio Finozzi Zana – Master PNL
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Me gusto mucho este breve articulo sobre “Trabajando con la intencion”. Me senti muy identificada con lo que alli se expresa. Veo que PNL ayuda muy mucho a personas, que como yo, tenemos ese doble discurso dentro nuestro de a veces quiero y a veces no. Siempre leo tus articulos y visito tu pagina porque me hace mucho bien. Mis saludos.
SIENTO QUE TIENE MUCHO DE REALIDAD LO DE LA INTENCION,MUY BUENO
GRACIAS